1, 2, 3… BALANCE; 1, 2, 3… EQUILIBRIO

1, 2, 3… BALANCE; 1, 2, 3… EQUILIBRIO

Por
Elsa Monroig

En ocasiones, el afán de la vida no nos permite darnos cuenta de que estamos perdiendo mucho terreno en lo que realmente tiene valor: LA VIDA DE NUESTROS HIJOS.

¿Alguna vez te has preguntado cuán rápido crecen los hijos? Tal vez te puede parecer un cliché, pero realmente los hijos crecen rápido. Piensa… crecen rápido. No pierdas la oportunidad de disfrutar de esos seres maravillosos que Dios te ha confiado para que sean tus hijos.

Ser madre te convierte en un ser esforzado y en una mujer maravilla en la vida real. Todo tu tiempo está ocupado con una multiplicidad de tareas y responsabilidades, y en la mayoría de los casos, todo es por darle lo mejor a tus hijos. Pero… ¡détente! ¿cómo sabes lo que es mejor para tus hijos si no pasas tiempo con ellos?

Es urgente que hagas un balance en todos tus haberes, un equilibrio entre tus obligaciones familiares y las profesionales. Tus hijos están ahí, esperan por ti. Cuando Dios te dio el privilegio de ser madre, vio en ti a un ser especial con características únicas que te distinguen. Nadie tiene tu ADN ni tus experiencias para poder criar seres especiales y maravillosos como son tus hijos.

Toma tiempo para observarlos y descubre cosas nuevas que no sabías de ellos y que pueden ser complemento tuyo como ser humano. Escúchales con precisión, tienen mucho que decir y pueden cambiar tu percepción del mundo. Abrázalos, a lo mejor es lo único que necesitan de ti. Tener ese contacto físico contigo que los llena de fuerza para seguir hacia adelante. Dales un beso. Muchas veces esto les recuerda cuánto los amas. Es un momento de tanta cercanía que sus latidos y los tuyos se abrazan en el corazón.

Ser madre es mucho más que trabajar arduamente con el afán de conseguir cosas materiales para nuestros hijos. Cambia tus prioridades. Comienza con la fuerza de querer saber quiénes son tus hijos. ¿Qué les gusta? ¿Qué les interesa? ¿Qué los hace únicos y especiales? Ya sabes que son maravillosos y tienen mucho que aportar.

Libérate del estrés de conseguir lo que el estatus económico te exige y dedica tus fuerzas hasta conseguir que esos seres se conviertan en individuos capaces de diseñar y labrar su futuro con las herramientas que le diste, No hay mayor orgullo para una madre que verlos crecer cosechando grandes logros y tener un futuro prometedor.

Esfuérzate y se valiente, como dijo el gran profeta, hasta alcanzar las maravillas del deber cumplido. Extiende tu cabaña con cosas que son gratis y más valiosas que todo el dinero del mundo: valores bien fundados, detalles (juegos, locuras, ocurrencias, sorpresas sin motivo en particular) que logran seres humanos fuertes, felices, creativos y victoriosos. Serán personas decididas y confiadas en sí mismas, además de llenas de amor.

Tus hijos son y serán el reflejo tuyo y de tu valioso esfuerzo. Dedícales tiempo, no basta con la calidad porque la cantidad también cuenta. Ellos se lo merecen. Merecen una mamá que está presente y se deja sentir.

Piensa… crecen rápido. Todavía estás a tiempo para hacer el balance y el equilibrio necesarios para influenciar la vida de tus hijos. No te vas a arrepentir y ellos te lo van a agradecer toda la vida. Vas a ser reconocida como una Súper Mamá siempre y serás la Mujer Maravilla más codiciada aun cuando lleguen a la adultez.

Acepta el reto. Lo demás va a llegar por añadidura. Todo lo material está ya hecho, pero el interior del ser humano hay que construirlo; y el de tus hijos te toca a ti: Mujer fuerte, esforzada y valiente.

Para obtener más consejos sobre relaciones, siga a Family Bridges/Lazos de Familia en las redes sociales @lazosdefamiliausa

Talk To Us

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *