Mátalos con Amabilidad

Mátalos con Amabilidad

Por

José Andrés Alegría

Todos lo hemos escuchado en las últimas semanas: lávate las manos, mantén distancia social, y compra todo el papel de baño que puedas, ¡oh espera! Nadie dijo esa última parte y sin embargo hay una escasez.

En tiempos de pánico, tendemos a entrar en un modo extraño de supervivencia cavernícola donde o comemos o nos comen, pero ¿por qué? No estoy tratando de entrar en una psicología profunda de la mente humana, pero veo algunos de estos videos de muchedumbres en Wal-Mart peleando por papel higiénico, y me siento triste.

En tiempos como éste, pienso en una historia que me contaron toda mi vida sobre mi abuelo y mi abuela. En resumen, una vez hubo una sequía sin ninguna lluvia a la vista, sin embargo, un día mi abuelo decidió poner afuera todas las ollas, sartenes, tazas o cosas que pudieran contener agua. ¿Por qué? Porque, obviamente, estaba a punto de llover a pesar de que no había ni una nube en el cielo. Después de recibir muchas burlas de sus vecinos, las nubes llegaron, y llovió fuertemente durante unos minutos. En lugar de quedarse con toda el agua que recogió, mi abuelo le dio agua a la gente del vecindario; a las mismas personas que se burlaron de él. Pudo haber guardado toda el agua para sí mismo, pero optó por compartir su abundancia con los que estaban sufriendo.

Es fácil ser egoísta. Por naturaleza, somos criaturas egoístas. Es por eso que enseñamos a nuestros hijos a compartir. Así que cuando llegué a ver ese mismo sentido de comunidad y la acción de compartimiento en mi propia vida, el impacto fue más profundo.

Crecí en el sur de Florida, así que el pánico masivo no es nada nuevo. Ver los vecindarios prepararse para un huracán es algo que la mayoría de la gente no puede experimentar. En comparación con la mentalidad de «cada hombre por sí mismo» que estamos experimentando en estos días, la temporada de huracanes siempre es oportunidad para unir a los vecinos.

Durante la preparación, hacemos lo que tengamos que hacer para organizarnos, pero también ayudamos a la anciana que vive sola al cruzar la calle a poner sus persianas. Lo hacemos sin que nadie nos lo pida. Lo hacemos sólo porque es lo correcto.

He vivido por muchos huracanes, pero si soy completamente honesto, apenas los recuerdo. Llueve tanto en Florida que todo comienza a ser como una nube. Pero nunca olvidaré el huracán Katrina o el huracán Wilma. Llegaron a Florida en 2005 con dos meses de plazo. ¿Por qué los recuerdo tanto? Tal vez fue el pánico que todos sentían al preocuparse por sus casas y familias. Era palpable en el aire. Yo sólo tenía ocho años en ese tiempo, y si podía sentirlo entonces, sólo puedo imaginarme lo que los adultos estaban experimentando en realidad en ese momento.

Pero lo que más recuerdo es lo que paso después del huracán.

En mi casa no teníamos energía eléctrica durante tres semanas después de Katrina. No sé si alguna vez has experimentado el calor de Florida en agosto/septiembre, pero no se lo desearía ni a mi peor enemigo. Gracias al corazón bondadoso de mi vecino, corrieron un cable de extensión desde su casa, al otro lado de la calle, hasta la nuestra. (Ellos obtuvieron energía de nuevo casi de inmediato, ya que hay una tubería de alcantarillado corriendo debajo de su casa.) No fue nada especial, pero nos permitió usar un ventilador por la noche y probablemente un montón de otras cosas pequeñas que no puedo recordar. Todo lo que sé es que la sensación de oír encender el ventilador sigue siendo uno de los recuerdos más vívidos que tengo.

También recuerdo haber jugado básquetbol en la calle con algunos de los niños del vecindario. La mayoría de ellos eran mis primos (crecimos en la misma calle), pero sólo se podía ver una turba de niños corriendo para arriba y para abajo por la calle haciendo cosas de niños. La gente compartía comida; un poco de arroz aquí, una patata allí, un poco de agua embotellada por allí. Un montón de otras cosas se compartieron colectivamente, así que, a una edad temprana, pude ver una comunidad unirse.

No quiero quitar ni menospreciar el daño que esos dos huracanes le hicieron a Florida y a otros estados, pero ese sentido de comunidad y de cuidar las espaldas de los demás en tiempos de crisis, será para siempre parte de lo que soy.

Entonces, ¿cómo aplico ese mismo sentido de comunidad en tiempos en los que no podemos estar físicamente cerca el uno del otro? Es una pregunta que me he estado haciendo durante esta cuarentena. Tal vez no podamos tener barbacoas con gente que llegan ni ponernos al día con los acontecimientos, pero todavía podemos ser una comunidad. La tecnología nos ha mantenido unidos en este mundo particionado en el que ahora vivimos.

¿Cómo podemos practicar amabilidad en esta cuarentena?

No creo que tenga que ser un gesto grandioso como poner persianas o darle agua a la comunidad en tiempo de necesidad. No, creo que es algo más simple como…

  • Comprar una tarjeta de regalo de Starbucks para una enfermera, médico o empleado de un hospital que está trabajando duro para combatir este virus
  • Darle gracias a los trabajadores de las tiendas de comestibles que han estado llegando temprano para limpiar y almacenar toda la tienda todos los días
  • Chequear a nuestros vecinos de edad avanzada para ver si necesitan ayuda para conseguir comestibles o cualquier otra ayuda que necesiten.
  • Chequear con algunos padres que conoces, es posible estén ahora encerrados en una habitación con sus hijos de 3 años. Posiblemente necesitan un par de juguetes nuevos o libros para colorear. Tal vez hasta una botella de vino para sí mismos.
  • Buscando a tus amigos extrovertidos, posiblemente se están volviendo locos en este momento, así que llámalos y hazle un chequeo.

Tal vez no podamos estar en la misma habitación que los demás, pero gracias a la tecnología, todavía podemos mantenernos conectados. Son tiempos salvajes con tantas costumbres cambiando, pero no significa que tengamos que cambiarlo todo. Así que lávate las manos, mantén la distancia y muestra un poco de bondad.

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Consejos para padres agotados

Consejos para padres agotados

Por

Barb Linek

Bueno lamento decirles que aún no ha terminado. Este virus parece ser tenaz y tardara un tiempo en pasar. Con seguridad diré que después de una semana de estar atrapado en casa con toda la familia 24 horas al día, los 7 días de la semana, estás cansado. Créeme cuando te digo que estás haciendo por tus hijos más que nunca—tratando de ser su maestra, compañera de juegos, arbitro, entrenadora y consejera. —eso sin hablar de cocinar y limpiar y todo lo que se requiere para mantener la casa en forma. ¿Oh, perdón se me olvidaba y encima de todo, tu estas trabajando desde casa? No sabes cómo lo siento, pero si quieres hablo con tu jefe. Esto es sencillamente demasiado.

¿Estás listo para hacer un ajuste de actitud? Vamos a declarar esta fiesta de quejas oficialmente terminada. Como padre ya has pasado por tiempos difíciles antes. Apuesto a que podrías nombrar muchos momentos difíciles que has pasado. ¡Los padres son duros! Aquí hay un ejemplo desagradable de ello. Mis hijos ahora son adultos y se han quedado calvos, pero recuerdo el olor de una noche horrible cuando tenían seis y siete años. Ambos comenzaron a vomitar perritos calientes después de irse a la cama. El vómito no solo les cayó encima y en sus camas, pero cubrió y salpico la pared y el piso junto a sus camas. Nunca me imaginé que sería capaz de limpiar todo ese desastre sin enfermarme por el olor repugnante, pero lo supere, y también los niños (aunque desde entonces no veo los perros calientes de la misma manera). Y la vida continua.

¿Entonces cómo podremos superarlo y sonreír durante las próximas semanas de convivencia familiar 24 horas al día 7 días a la semana? Tengo algunas sugerencias que puedes probar y ver qué es lo que funciona bien a ti.

Cuídate a ti mismo

Haz escuchado a la azafata decir, “Ponte la mascarilla de oxígeno primero tú.” Eso es de critica importancia aquí. Que quiere decir eso:

Ten un horario regular para dormir

Duerme de siete a ocho horas en la noche. Si te quedas despierto viendo películas hasta las 2:00 AM, no te alegrara que tu hijo salte de la cama a las 7:00 AM. Un sueño de calidad hace del mundo un lugar atractivo, te lo prometo.

Haz ejercicio

El ejercicio es un gran alivio del estrés. Si ya sé que el gimnasio está cerrado, pero puedes organizar un concurso de baile con tus hijos. ¡Ve afuera por un rato, en su paseo busquen signos de la presencia de la primavera! , o encuentra un video de yoga o de Pilates en YouTube. Haz algo físico todos los días.

No intentes alejarte de tus problemas

No digo que el viernes por la noche no sería buena idea tener una “hora feliz”, pero encontremos una mejor solución que el alcohol para disipar nuestras presiones diarias. (Ver el ejercicio de arriba.)

Come algo saludable

Ya sé que los niños prefieren galletas y papas fritas, pero como adulto, sabes que no te sentirás bien comiendo solo carbohidratos todos los días. Recuerde, proteínas, frutas, y vegetales harán a tu cuerpo sentirse mejor. Intente mantener la rutina con un horario de comidas para mantener su cuerpo sincronizado.

Mantenga un diario de agradecimientos

Nada especial escribe tres cosas por las que estés agradecido cada noche. Pregunte a sus hijos porque están agradecidos, sobre todo en estos tiempos. Tenemos más bendiciones de las que podemos contar, si es que nos tomamos el tiempo para notarlo. ¿Tienes agua limpia cuando abres la llave? ¿Tienes una compañero que te sonríe y ayuda a realizar las tareas del hogar? ¿Salió el sol esta mañana? ¿Él bebe dijo una nueva palabra el día de hoy? Quizá puedas enumerar más de tres bendiciones por noche.

Conéctate con otros

Contacta a alguien cuando estés teniendo un mal día. Todos tienen días así y necesitan ayuda. ¡El teléfono es nuestro salvavidas en estos momentos! Llame y cuéntele sus frustraciones a alguien, a un amigo, a un familiar, o al pastor que siempre está dispuesto a escuchar. Ventilar sus frustraciones es realmente beneficioso para la salud física y mental.

No hay nada malo en que a su familia no le está yendo bien en este momento. La situación actual no se parece a nada que hayamos visto antes. Aquí hay un par de recursos que puede usar 24/7. Llama o envía mensajes de texto a alguien que entienda por lo que estás pasando. El poder conectarnos o hablar en chat (vivo) también está disponible en la mayoría de los sitios web y medios sociales. Todas las llamadas son totalmente confidenciales.

  • Child help National Child Abuse Hotline: text or call 1-800-422-4453 (Disponible en español).
  • National Suicide Prevention Hotline: call 1-800-273-8255 (1-888-628-9454 en español).
  • Domestic Violence Hotline: call 1-800-799-7233 (Disponible en español)

Cuida a los demás

¡Respira hondo y sonríe! Ahora que se siente más lleno de energía enfoquémonos hacia afuera. En lugar de preocuparse tanto por ustedes mismos, hable con sus hijos acerca de ayudar a los más necesitados durante estos días difíciles. ¿Quién está teniendo más dificultades que su familia para superar esto? Que puedes hacer—de manera segura—hágales saber que son importantes para alguien. Incluso el gesto más pequeño alegrara el día de alguien que está aislado y que por ello sufre depresión.

  • ¿Tienes un vecino de más de 60 años de edad o que tiene una condición de salud? Deje su nombre y número de teléfono en una nota grande pegada en su puerta o ventana. (O en cualquier lugar que estés seguro que lo vean). A lo mejor necesitan comida para su mascota, o productos de limpieza, o solo alguien con quien hablar. O dejarle uno de los dibujos de los niños, o proporcionarles un platillo de comida casera, dejarles una revista, o un ramo de flores en su puerta. Quizá les interese tratar de ver algunas películas en Netflix o conectarse por zoom con su familia o amigos si tú tienes la paciencia de explicárselos y ayudarlos por teléfono.
  • Haga una búsqueda en línea de alguna organización comunitaria sin fines de lucro que trabaje con la gente necesitada o sin hogar de su comunidad. Quizá estén buscando por donadores o voluntarios para un Proyecto urgente. O quizá necesiten a alguien que ayude a hacer llamadas telefónicas. De una contribución en línea si puede ya que la mayoría de las organizaciones sin fines de lucro necesitaran apoyo adicional en este tiempo.
  •  Llame a un familiar con el que no ha hablado en mucho tiempo. La tía Susi podría sentirse feliz recibiendo una llamada de video chat con tus hijos en este momento. El fortalecer las conexiones familiares puede ser el mejor resultado que obtendremos de esta situación.
  • Escribe una nota o manda uno de los mejores dibujos de tus hijos a un amigo de la iglesia, a un compañero de trabajo, al abuelito para animarlo en estos días. ¿No tienes estampillas? Visite el sitio web de USPS para imprimir la estampilla o comprar sellos de la máquina que funciona 24/7 en la oficina de correos (¡o y no olvides usar el gel antibacterial después de tocar los botones de la máquina!).
  • Llama a alguno de los padres de familia y pregúntale cómo les está yendo a ellos. Escucha sus preocupaciones y afirmarlo hazle saber que no están solos.
    Siento mucho que ninguno de estos consejos es la cura mágica para liberarte de este encierro, pero espero que estas sugerencias le ayuden a reenfocarse y a tener una actitud más positiva a medida que este virus sigue su curso. Tal vez un amigo tenga una mejor idea de cómo ayudarlo a superar esta crisis con una sonrisa en la boca.

¡Lo cierto es que, Estamos todos juntos en esto!

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Cómo manejar la ansiedad con la crisis de COVID-19

Cómo manejar la ansiedad con la crisis de COVID-19

Por

Erika Krull

Si alguna vez ha habido un momento para que te esmeres cuidándote, es éste que estamos viviendo. Tu salud es máxima prioridad en este minuto. Es normal sentirse estresado y ansioso con la crisis del COVID-19 en aumento.

Nadie sabe cuándo las cosas volverán a la normalidad o cuándo volveremos a sentirnos de nuevo seguros. Concéntrate en el día de hoy y perdónate en caso de que sientas que has cometido alguna falta. Todos estamos pasando por esto juntos.

Dale nombre a tu emoción

Con todo lo que está pasando, puede que te sientas mal, pero no un malestar corporal sino, más bien un pesar. Si tienes problemas para identificar lo que sientes, algunas de estas descripciones podrían describir lo que estás experimentando.

Pesar anticipado

¿Te sientes triste cada vez que miras tu calendario? Estás sintiendo una pena por adelantado. ¿Esta tristeza te invade cuando te das cuenta de que pronto te perderás de algo? Las escuelas están cerradas y los eventos deportivos se han venido cancelando alrededor del mundo. Sientes pesar por las actividades que ya no puedes hacer.

La culpa del sobreviviente

Las noticias están llenas de historias aterradoras y de imágenes alarmantes de enfermos y moribundos. Si aún no te has visto afectado personalmente por el virus, puedes sentirte un poco culpable.

Estar aburrido e incómodo no es nada en comparación con estar atemorizado por tu seguridad. Puede que estés agradecido por tu salud y seguridad, pero puede que esto no te sea tan reconfortante.

Sentirse demasiado empático

Ver las noticias en estos días resulta muy difícil. Saber acerca de cuán sobrecargados de trabajo y preocupados se encuentran los médicos y el personal en urgencias puede resultar emocionalmente agotador. Es difícil ver a la gente sufrir cuando no puedes hacer nada al respecto.

Cómo manejar su ansiedad

Lo que sea que estés sintiendo en este momento está bien.

Preocupado, asustado, aburrido, entretenido, frustrado, confundido, seguro, aliviado, inquieto, triste, agitado, determinado: estos y muchos otros sentimientos son normales en estas circunstancias.

Cualquier cosa que te haga sentir incómodo en este momento probablemente puede ser una consecuencia de la ansiedad. Prueba algunos de estos consejos para aliviar los síntomas del estrés y la preocupación que esta situación puede generarte.

Si te es posible, haz ejercicio al aire libre

Lo bueno del ejercicio es que puedes hacerlo casi en cualquier lugar. Si el clima es bueno y tienes espacio, sal a la calle. Será maravilloso si puedes hacerlo y sentirte seguro. Un paseo al aire libre hará maravillas en tu corazón.

Sus endorfinas naturales se liberarán a través de tu cuerpo y mejorarán tu estado anímico. El aumento de oxígeno encenderá tu cerebro. Si te sientes atrapado dentro de tu casa, sal, levanta pesas, utiliza una manta para yoga, una pelota de ejercicio, o cualquier otro equipo que tengas a tu disposición en casa.

Muévete hasta que pierdas el aliento y te sientas sudoroso. Esto ayudará a tu cuerpo a relajarse y será una gran y maravillosa distracción.

Pon las noticias en perspectiva

La mayoría de las noticias que se sucedieron ayer fueron terribles. Muchas de las noticias de hoy probablemente también lo serán. Hay algunas historias positivas de comunidades que se unen y protegen a la gente. Lamentablemente, esas historias son un poco más difíciles de encontrar.

No hay una manera positiva de ver esta situación, trata de mantenerte informado sin que te abrume.

Revisa las noticias con mucho menos frecuencia de lo que lo haces normalmente. Si las redes sociales te ayudan a sentirte conectado, desconéctate o silencia a cualquier contacto u organización que comparta muchas actualizaciones de COVID-19. Trata de mantener tus redes con noticias positivas y edificantes.

Mantén una perspectiva positiva

Mirar las noticias en este minuto puede destrozar incluso al más optimista. Es duro, y no hay forma de saber cuándo mejorarán las cosas. Sin embargo, es importante que recuerdes que tienes el 100% del control de tu actitud.
Las cosas pueden parecer inciertas y peligrosas, pero aun así puedes aportar positividad a tu día. El secreto es centrarse en el presente.

Puedes hacer reír a tus hijos. Puedes apreciar lo que tu cónyuge hace en casa como parte de su trabajo. Puedes hablar con un amigo o con un familiar mayor. Marca la diferencia en este momento y podrás mantener una actitud más positiva.

Trata de descansar

Entendemos que esto es difícil. Toda la crisis de COVID-19 es una situación aterradora y extraña. Ni siquiera parece parte de la realidad. Así que tener un sueño regular, reparador y de calidad todas las noches puede haberse convertido en algo poco común. Hazlo lo mejor que puedas para alcanzar esa meta. Establecer una rutina con los siguientes pasos podría ayudarte:

  • Mantén tus horarios de irte a la cama como lo haces en condiciones normales. El horario de trabajo y escuela de tu familia te volverán loco al punto que llegarás a no recordar qué día es.
  • Haz cosas agradables antes de acostarte.
  • Apaga las redes sociales o las noticias mucho antes de ir a la cama.
  • Toma un baño caliente después de la cena.
  • Inspirar lentamente mientras cuentas hasta 4 y expirar mientras cuentas hasta 4 también, te ayudará a relajarte.
  • Lee ese libro que no terminaste en tus últimas vacaciones.

Y si no puedes dormir, no te culpes ni te sientas mal. En este minuto, hay millones de personas con el mismo problema.

En cualquier momento, te cansarás y te quedarás dormido. Toma una siesta si puedes. De lo contrario, sírvete un café, empieza tu día y vuelve a intentarlo de nuevo esa noche hasta que logres tener un descanso reparador.

Mantén una dieta saludable

Cada bocadillo está a la vuelta de la esquina en tu nueva oficina improvisada. Resiste la tentación de comer por algo más que no sea hambre. Sí, puedes tener bocadillos y golosinas, pero asegúrate de usar esas valiosas idas al supermercado para comprar alimentos saludables.

Mantener una dieta balanceada te ayudará a preservar tus emociones a raya a lo largo del día. Además, trata de conservar tus comidas regulares. Nadie te juzgará porque hagas una merienda con chocolate a las 9:30 de la mañana, pero asegúrate de no saltarte las comidas principales.

Mantén activo tu círculo social

No dejes que el distanciamiento social te aleje de tus seres queridos. Cuando te sientes ansioso, tu red de apoyo es más importante que nunca. Para acortar las distancias puedes utilizar las siguientes herramientas:

Video chat: Si tus seres queridos son expertos en tecnología, haz un video chat. No puedes abrazarlos a través de Skype, pero es la mejor opción en estos días.

Mensajes de texto: Un rápido «¿cómo estás?» es una forma fácil de comunicarse. Todos están un poco nerviosos, así que un mensaje personal rápido siempre será muy apreciado.

Llamada telefónica: Un contacto telefónico a la antigua es rápido, fácil, y todos los que conoces tienen un teléfono. Puedes visitar a cualquiera, desde tu sobrina de 5 años hasta tu tía abuela de 90 años, gracias a la inmediatez de una llamada.

Escribe una carta: Utiliza este antiguo método y aprovecha para practicar tu cursiva con una carta escrita a mano. Esta será la perfecta combinación de comunicación y creatividad.

Aprovecha esta oportunidad…

Es probable que te quedes en casa por quién sabe cuánto tiempo. Todo puede sentirse un poco abrumador. Aprovecha esta oportunidad para buscar distracciones divertidas y creativas que se encuentran delante de tus narices.

Busca pequeños proyectos y aventuras en casa para los que nunca has tenido tiempo.

  • Siente la satisfacción de limpiar un armario de baño que está desorganizado.
  • Haz el rompecabezas de 1000 piezas que te regalaron en Navidad.
  • Encuentra viejos videos familiares y vuélvelos a ver.
  • Conviértete en un maestro del Monopolio.
  • Realiza un viejo pasatiempo que no has hecho en mucho tiempo.

Quién sabe, una de estas actividades podría brindarte una gran alegría y ayudarte a olvidar un poco esta situación.

¿Cómo manejas la ansiedad?

Tienes algunas formas probadas y reales de animarte cuando las cosas se ven mal. Cuéntanos, ¿qué hace para subirte el ánimo? ¿Cómo te calmas cuando el mundo a tu alrededor parece venirse abajo?

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Como el Recordar las Disciplinas Olvidadas nos Ayudará a Sobrevivir la Pandemia COVID-19

Como el Recordar las Disciplinas Olvidadas nos Ayudará a Sobrevivir la Pandemia COVID-19

Por
Eva Fleming

No se puede tapar el sol con un dedo, estamos en medio de una crisis y según los medios de comunicación las cosas van a empeorar. Puedo decirte lo que debes hacer mientras te escondes en tu casa hasta que pase el apocalipsis pero he descubierto que el Internet tiene ideas geniales de cosas que podemos estar haciendo mientras estamos atrapados en casa con nuestras parejas e hijos.

Celebridades entusiasmadas y ciudadanos se han ido a Facebook, Instagram y Twitter a compartir sus ideas de entretenimiento casero, desde construir fortalezas en la sala, hacer dibujos que pueden ser subidos a Shutterfly, hasta mi idea favorita, practicar las matemáticas usando los palitos de revolver el café.

Por lo que voy a dejar la creatividad para los expertos de Pinterest y hablarles en vez de las disciplinas olvidadas que pueden ayudarnos a salir adelante durante esta pandemia.

La Disciplina de la Espera

Hemos sido encargados con la tarea dolorosa de esperar durante la pandemia COVI 19 y no solamente esperar pero esperar mientras trabajamos desde casa con la añadidura de educar a nuestros hijos ya que las escuelas están cerradas.

Algunos no están restringidos a trabajar desde sus hogares sino que debido a la naturaleza de sus profesiones se espera que se presenten a sus lugares laborales, pero aun así aun tienen que esperar; esperar a que la economía mejore, esperar en líneas en los supermercados, esperar por resultados de laboratorios médicos, esperar a que se estabilice la bolsa de valores, esperar a que se abran las escuelas donde asisten sus hijos. En fin, esperar a ver lo el futuro trae.

La peor parte de esta pandemia es tener que ejercitar la virtud de la paciencia pues la vida no está marcada por soluciones instantáneas y apresuradas ya que son los gestos lentos de fe los que nos sacan de debajo de nuestras circunstancias.

Si tu jefe no te devuelve la llamada a tiempo, no te desesperes; si las escuelas no abre mañana, encuentra tu paz interna y haz lo mejor que puedas para educar tu a tus propios hijos; si el cheque de asistencia del gobierno no te ha llegado, no te olvides que el pánico es tu peor enemigo y no va a ayudarte a encontrar mejores soluciones.

No saber como encontrar paz interna durante tiempos estresantes te causara mas daño emocional que la misma epidemia. Cuando te sientas ansioso, ve afuera y respira profundo y recuerda que existen momentos en la vida en que lo único que podemos hacer es estar quietos.

Mientras esperas a que lo peor pase, recuerda que la historia no dice sus hazañas en términos de temporadas sino en términos de generaciones y que tiene su calendario marcado no por minutos sino por siglos.

La Disciplina del Sacrificio

Para sobrevivir esta crisis tendremos que aprender a vivir más allá de nosotros mismos. Esto significa que tenemos que poner a otros primero y sacrificar nuestras emociones de paniqueo por el bienestar de nuestros seres queridos. Siempre buscamos hacer las cosas que nos causan la menor cantidad de molestia pero en medio de una crisis donde el bienestar emocional y físico de nuestros pequeños está en peligro es necesario que hagas cosas que tal vez no deseas hacer en nombre del sacrificio.

Siéntate al lado de tu pequeño mientras hace su tarea, sonríe a tu pareja y dile, “saldremos adelante” cuando sus horas han sido reducidas en el trabajo; pide a Dios por tus padres cuando veas que uno de ellos sucumbe a la enfermedad; resuelve no gritar, irritarte o demandar cuando tus hijos se rehúsan a hacer la tarea o mantener la casa limpia.

Se la fuerza que trae paz a tu hogar cuando todo parezca inútil. Podemos sobrevivir la convivencia pero debemos sacrificar la irascibilidad y el mal humor y reemplazarlo por fe y esperanza.

La Disciplina del Contentamiento

Es una tarea difícil encontrar contentamiento cuando la bolsa de valores tuvo la osadía de perder todos nuestros ahorros de retiro en una sola semana. Es por esto que el contentamiento es una disciplina. Una habilidad que requiere esfuerzo para ser pulida. El contentamiento no tiene nada que ver con darse por vencida y mucho que ver con ser agradecido.

Durante estos días de escasez, aprendamos a practicar la gratitud. Enfócate en las cosas buenas que te ha dado la vida y no en las repisas vacías del supermercado. Encuentra gratitud en la nota musical de un ave, en el brote temprano de la primavera, el el calor de un rayo de sol, en el ruido de la lluvia, en el llanto de un bebe, en el abrazo de un ser querido. Tu eres el único que puede traer una actitud de gratitud a tu hogar en las circunstancias actuales.

Cuando tus hijos se quejen porque sus vacaciones de semana santa han sido suspendidas, y tus suegros lamentan que la bolsa de valores ha menguado sus fondos de retiro, mantente firme en tu compromiso de ser agradecido pues cuando de ti brota contentamiento, los demás se sentirán contagiados.

La Disciplina de la Misericordia Social

Esta es una de las disciplinas más complicada de desarrollar en este tiempo de distancia social. Lazos de Familia acaba de subir la siguiente frase a la red que me ha recordado de esta disciplina: “Recuerda que la distancia social no significa estar desconectado. Busca a las personas que están en tu círculo y se amables con ellos.”

Aunque algunas personas les gusta estar solos, los humanos no estamos diseñados para vivir sin una red social. Nos necesitamos los unos a los otros. Averigua qué es lo que tu vecino necesita y comparte con ellos de tu abundancia. Esto no resulta siempre ser una necesidad física o financiera; muchas veces lo que la persona necesita es una conexión social, una conversación telefónica, una palabra de aliento.

Procura estar presente en alma aun cuando debido a las circunstancias no puedas estar físicamente presente. Los seres humanos no tienen la capacidad de hacer varias cosas a la misma vez por lo que deberíamos dejar la multitarea para otra especie.

En vez de dejar que el mundo te pase por delante en tu camino hacia el mañana, para y vive el momento y hazlo con la persona que requiere tu atención. Apaga el ciclo de noticias de 24 horas, pon el Netflix en pausa si es necesario y así podrás estar presente en alma y comenzarás a desarrollar la disciplina de misericordia social. Da de tu tiempo, dinero y recursos sacrificialmente. Como mi padre decía, “hazlo hasta que te duela.”

Las Disciplinas y Virtudes Antiguas No Han Pasado de Moda

En un mundo que está pasando por una pandemia, tu paciencia, sacrificio personal, contentamiento y misericordia social son esenciales. Puedes convertirte en el cable telegráfico que une al ser más afectado con la fe, la esperanza y el amor. Permanece firme afianzado de paz y serás luz entre tantas tinieblas.

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Aprendiendo a comprometer

Aprendiendo a comprometer

Por
Omaira Gonzalez

Mi esposo y yo fuimos a Menards a comprar baldosas durante el fin de semana. Finalmente estuvimos de acuerdo en que era el momento de realizar algunas remodelaciones a nuestro hogar. No sé cómo suele funcionar esto en tu matrimonio, pero en el mío estamos en desacuerdo el 85 % del tiempo. Si a él le gusta una cosa, yo quiero comprar otra distinta, y eso nos lleva a pasar un día entero en la tienta en lugar de los 30 minutos que nos debería tomar. Es imposible para nosotros escoger unas baldosas que nos gusten a ambos, pero ahora tenemos que ir a todas las otras tiendas para comparar. ¿Adivinen qué? Nada ha cambiado desde que fuimos a Menards por primera vez. Seguimos teniendo gustos diferentes, y los dos estamos buscando ganar esta guerra de baldosas con mucho esmero.

Después de visitar varias tiendas, terminé aceptando que esta es una batalla que no vale la pena continuar. Así que pedí una tregua, y decidimos llegar a un acuerdo. Observamos cada diseño que nos gusta, y luego redujimos nuestra búsqueda para encontrar el que fuese más similar a sus gustos y a los míos. Ahora, ¿cómo habría resultado todo si hubiésemos hecho eso desde el principio? Nos habríamos ahorrado incontables horas en la tienda y hubiésemos tenido tiempo para ir a un restaurant a disfrutar de una rica comida.

En las relaciones, muchas veces no vamos a poder hacer las cosas como quisiéramos. Sin embargo, debemos llegar a acuerdos. ¿A qué me refiero con esto? En el matrimonio, ambos comenzamos la relación con nuestros intereses, deseos, ideas, y gustos. Llegar a un acuerdo es como trabajar juntos para alcanzar un resultado favorable para los dos. Esto no aplica únicamente para tomar decisiones pequeñas, sino también para las grandes.

Por supuesto, en un matrimonio los acuerdos pequeños son fáciles de realizar (o no); no obstante, son igual de importantes. Por ejemplo, tú quieres comer mariscos, y tu cónyuge quiere un filete de res. Un acuerdo mutuo sería elegir un restaurante en donde preparen las dos cosas. ¿Qué hay de un acuerdo más sustancial? ¿Qué tal comprar una casa? Puede que tú quieras comprar un estilo de casa en particular, y es posible que tu cónyuge quiera otro distinto. Tú quieres vivir en un vecindario en particular, y tu cónyuge quiere vivir en otro lugar. ¡Yo he pasado por eso! Aunque esto puede requerir de cierta negociación, es importante que tanto tú como tu cónyuge busquen trabajar para llegar hacia una meta en común, y consideren el punto de vista del otro. Y cuando logren alcanzar un acuerdo feliz, celebren.

Llegar a un acuerdo no tiene que ser algo negativo; la clave es encontrar un escenario en el que ganen los dos. Aquí les dejo un consejo que puede ayudar cuando ambos están teniendo problemas para llegar a un acuerdo:

Escuchen: Hagan preguntas acerca de lo que él/ella quiere o le gusta. Escuchen el punto de vista del otro. Si no entienden algo, pregunten. Tratar de forzar aquello que quieren o les gusta hacia alguien más sin considerar lo que pueda llegar a sentir, puede llevar a la frustración o generar un comportamiento sarcástico. Haz un esfuerzo de entender y escuchar a tu cónyuge… es posible que encuentres aquello que ambos quieren durante la conversación.

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El miedo es el destructor de mentes

El miedo es el destructor de mentes

Por
José-Andrés Alegría

Donovan Mitchell, el escolta estrella de los Utah Jazz, escribió una vez “determinación antes que negatividad”. Recuerdo haber leído este artículo en The Player’s Tribune y habérselo enviado inmediatamente a mi madre. Sentí que estaba leyendo acerca de mi infancia, pero no fui yo quién lo escribió. Al igual que en el artículo, siempre fui un niño bastante hiperactivo, siempre estaba haciendo algo. Y, por supuesto, mi madre tuvo que darme riendas sueltas, dentro de lo razonable. Si mi infancia hubiese tenido una banda sonora hubiese sido el constante BOMP BOMP BOMP de un balón, cualquier balón en el que pudiese poner mis manos, rebotando contra la pared. Si en esa época hubiesen existido los Fitbits, hubiese completado rápidamente 30,000 pasos cada día. Así era hasta que me rasgué el LCA en mi segundo año de secundaria. Apestó. Pero la herida no fue la peor parte. Tampoco fue que no pudiese jugar fútbol soccer durante esa temporada. Tampoco fue que tuviese que estar al cuidado de cada uno de mis pasos con mi pierna lastimada hasta que mejoró. Lo peor fue la sensación de estar atrapado dentro de mi propio cuerpo. No tener la capacidad de correr cuando quisiera, y ni hablar de caminar. Era debilitante, mentalmente. Haberme desgarrado el LCA fue la lesión más prominente que había tenido hasta ese momento. Me había roto muchos huesos, me arrolló un carro, me agrieté el esternón; esas son las razones por las que todos mis dedos suenan cuando hago un puño o mis tobillos hacen pop cuando subo las escaleras. Pero mi LCA fue algo completamente diferente. Fueron semanas de trabajo duro para poder doblar mi rodilla más allá de los 90 grados de manera cómoda, después otras semanas más aprendiendo a caminar sin muletas, luego aprender a caminar sin un yeso en la rodilla para así poder eventualmente correr otra vez sin él. Era una lata, y no fue hasta hace poco que me percaté de que mi lesión pasada seguía afectándome mentalmente.

Con la mala suerte de un gato negro, me rasgué mi otro LCA durante mi segundo año universitario. Eso sucedió cuatro años atrás. Nunca fui a que lo curaran. Sonará tonto, pero pensé que al no ir a que lo curaran me estaba salvando de pasar por aquellos tiempos de oscuridad por los que pasé en secundaria. De lo que no me percaté fue que extrañaba poder correr cuando quisiera y practicar deportes. Llegué a tener una mentalidad autocomplaciente de que quedarme sentado en casa era bueno para mí. ¡Una locura, lo sé! Y lo que hizo que me diera cuenta de que extrañaba jugar deportes fue un animé (caricatura japonesa). Sí, soy un nerd que ve animé, pero raramente veo animé de deportes. Pienso que son tontos. Bueno, pensaba que lo eran hasta que, por alguna razón, decidí ver HAIKYU. Es un animé que se enfoca en un jugador de volibol de baja estatura de secundaria que sueña con ser el mejor. No quiero profundizar mucho, pero esto revivió algo dentro de mí. O mejor debería decir que me hizo recordar una parte de mí que había olvidado.

Es por eso que el 3 de diciembre tuve una cirugía para reparar mi LCA. Ha sido un arduo y largo viaje tratar de volver a la normalidad, y tan solo han pasado 4 semanas, pero esta vez sabía qué esperar. Tengo una meta. Y lo más importante, tengo un grupo de amigos que, a pesar de que vivo a 1,300 millas de distancia de ellos, han estado ahí para mí, me han mantenido positivo, y están listos para recibirme cada vez que los visito. Ya estoy cansado de poner excusas. Cansado de quedarme sentado sin hacer nada durante todo el día. Voy a ser capaz de regresar al campo de juego, ya sea para volibol, basquetbol, o algo distinto.

Desde que tengo memoria he corrido, saltado, brincado, o jugado a lo largo de mi vida. Nunca he dejado que nada me derribe. Si me llegaba a caer, me levantaba de inmediato, listo para volver a intentarlo. Siempre vi el fracaso como un reto para superarme a mí mismo. Pero luego me caí, y realmente nunca intente volver a levantarme. Mi yo de diez años estaría muy molesto con mi yo de 22 años por “rendirme”. Nadie espera seguir siendo el mismo de cuando era niño, pero pasé de ser alguien que amaba estar afuera corriendo por todas partes a ser alguien que odia estar afuera. Pero lo que odio es el miedo de lastimarme. “El miedo es el destructor de mentes”, eso es algo que llevo tatuado en mi cuerpo, y a pesar de ello, durante los últimos cuatro años, he dejado que el miedo controle mi vida. Así que para el año nuevo y como reajuste general de mi vida, estoy sanando mi herida, sanando mi estado mental, y en general, no estoy dejando que el miedo controle mi vida. “Determinación antes que negatividad”, ¿recuerdan?

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Nuevos Comienzos

Nuevos Comienzos

Por
Caleb Simula

He pasado muchas tardes viendo la puesta de sol desde mi puesto del árbol, pero nunca he sentido mi alma renovada de la misma manera en la que lo siento al ver un amanecer desde el mismo lugar. Mi versículo favorito de la biblia es Salmos 143:8. Dice, “Por la mañana hazme oír tu misericordia, porque en ti confío; enséñame el camino por el que debo andar, pues a ti elevo mi alma”. Cada mañana, ya sea desde el viejo arce en donde se encuentra mi puesto, o desde el tráfico matutino de las 6 am en los suburbios de Chicago, me encuentro sintiéndome agradecido por las nuevas oportunidades que cada amanecer trae consigo.

Crecí en una pequeña granja de afición, justo al lado de un camino de tierra en una parte bastante remota de la Península Superior de Míchigan. Mi padre y mi abuelo son las dos personas que me ayudaron a entender la importancia de ver cada mañana como un nuevo comienzo. Cuando me encontraba en el tercer año de secundaria, no tenía idea de a qué me quería dedicar cuando me graduara. Un día, un representante de la universidad local visitó nuestra clase para hablarnos acerca de las clases de oficios calificados que ofrecen a los estudiantes del 11vo grado. Durante ese tiempo, tenía tres mejores amigos John, Dylan, y Andrew. Todos habíamos decidido tomar su clase de soldadura solo para poder estar fuera de la escuela por medio día. Una vez que me percaté de lo divertido y gratificante que podía ser una carrera en soldadura, supe que a eso me quería dedicar; hice mis maletas y les dije adiós a mis padres. Ha llegado del momento de comenzar un nuevo capítulo de mi vida.

Acepté un turno nocturno en un trabajo de soldadura en una pequeña ciudad de Minnesota llamada Detroit Lakes, la cual se encontraba al este de Fargo, Dakota del Norte, aproximadamente a una hora de distancia. Aquí es donde experimenté un proceso de soldadura completamente nuevo. Cuando estaba aprendiendo soldadura en la escuela secundaria, solo nos enseñaron los conceptos más básicos de la soldadura. Estaba muy emocionado por aprender el nuevo método de soldar, y todas las noches me colocaba mi casco de soldador, ansioso por perfeccionar mis habilidades. Una noche en la que la producción de soldadura estaba lenta, mi jefe de turno me llevó a su oficina y me pidió que ayudara en el departamento de tuberías. Con el mismo entusiasmo que tenía por aprender a soldar, ahora me encuentro aprendiendo cómo usar las máquinas de doblado de tubos. Sabía que mientras más tipos de trabajos aprendiera, mejor se vería mi currículo. Además, esto consiguió sacarme de mi cubículo de soldadura y llevarme a una parte nueva del edificio. Cometí muchos errores mientras trabajaba en el departamento de tuberías, pero eso no impidió que amara los beneficios que trae aprender habilidades nuevas. Durante el año y medio en el que estuve trabajando ahí, también estuve saliendo con una hermosa chica del sur de Florida, su nombre es Erin. Nos conocimos cuando yo tenía 15 años y ella 13, y empezamos a salir en citas durante mi último año de secundaria. Un día me di cuenta que no quería seguir saliendo con ella a través de distancias tan largas, por lo que este soldador amante de la nieve y explorador de bosques empacó sus maletas una vez más y se mudó a la jungla de concreto que es Cooper City en Florida.

Para poder mantenerme mientras buscaba trabajos como soldador, tuve que tomar un trabajo como paisajista. Ahora bien, todo aquel que haya vivido en el sur de Florida sabe que un trabajo como paisajista es probablemente el último trabajo que un residente de Florida pudiese querer, y aún más un chico de Míchigan que corría por la nieve sin zapatos vistiendo tan solo un par de bermudas, por DIVERSIÓN. Eso no me detuvo; me encontraba en la cima del mundo. Por primera vez en mi vida vivía a tan solo unas cuantas ciudades de la chica que amaba. Trabajaba una loca cantidad de horas bajo en sol de Florida. Finalmente, después de seis meses de buscar trabajo, acepté un trabajo como soldador para una compañía de yates multimillonaria. Es aquí donde, una vez más, experimente un proceso completamente nuevo de soldadura. Junto con este nuevo trabajo vino una oportunidad completamente nueva de aprender otra vez.

Cerca de dos años después, reuní a Erin y a sus dos primas junto con John, mi mejor amigo de secundaria, y su novia, y bajamos a los cayos de Florida para pasar el día. Todos menos Erin sabían la razón real por la que hicimos un viaje tan especial. Mientras que Kristina (la prima de Erin) y yo colocábamos velas en forma de corazón, mi corazón real estaba latiendo a un millón de millas por hora. ¿Estaba a punto de pedirle a Erin su mano en matrimonio? ¿Estaba listo para esta nueva etapa de mi vida? Por supuesto que lo estaba. Así que, con la bendición de su padre y la aprobación de su familia, la tarde del 3 de enero me arrodille, y entre un mar de lágrimas y mocos, de alguna manera logré pedirle que se casara conmigo. ¡Dijo que SÍ! Ahora venía la planificación de la boda. Y en un frío y lluvioso día, el 20 de agosto, en el jardín frontal de la casa de mis abuelos en la Península Superior de Míchigan, Erin y yo, junto a su familia, mi familia, y algunos de nuestros amigos más cercanos, intercambiamos nuestros votos. Después de nuestra luna de miel, continuamos con nuestras vidas en el sur de Florida. Erin se graduó en el Instituto de Artes de Fort Lauderdale con un título de asociado en diseño gráfico. A tan solo un mes de su graduación, nos encontramos empacando todas nuestras pertenencias en un U-Haul y atravesando todo el país con dirección a los suburbios de Chicago.

En los suburbios de Chicago nos encontramos a tan solo seis horas en carro del hogar de mis padres, y a un vuelo de tres horas en avión para regresar al sur de Florida. Con un territorio completamente nuevo, vinieron una nueva serie de comienzos. Erin obtuvo un trabajo ejerciendo su profesión universitaria, y yo conseguí un nuevo trabajo de soldador. Tuvimos que encontrar una nueva iglesia, lo cual tomó algo de tiempo, pero finalmente llegamos a una iglesia en la que nos sentimos como en casa. En mi “Nuevo Comienzo” más reciente, nos esteramos que Erin está embarazada de nuestro primer hijo. Nunca había estado tan emocionado acerca de una nueva etapa de mi vida como lo estoy en estos momentos. Echando un vistazo hacia atrás, me encuentro en aquellas mañanas tempranas en mí puesto del árbol alabando a Dios por un nuevo amanecer, un nuevo día, una nueva oportunidad. Me doy cuenta que no hay mejor momento para comenzar de nuevo que por la mañana. Espero que no sientas miedo de fallar cuando te encuentres ante nuevos comienzos porque, con seguridad, en la mañana habrá una nueva oportunidad para volver a intentar.

5 divertidas ideas para citas

5 divertidas ideas para citas

Por
José-Andrés Alegría

¿Has tenido alguna vez un amigo inteligente y creativo al que se le ocurren las mejores ideas para citas para disfrutar junto a su pareja? Mi compañero de cuarto de la universidad, Tyler, es un completo genio cuando se trata de ideas para citas, por lo que mi primera idea fue que él mismo escribiera este artículo, por supuesto. Pero lamentablemente, Tyler está muy ocupado con un posgrado, un trabajo de tiempo completo, y con su novia como para ayudarme. Pero estaría siendo injusto con él si no le hiciera mención por haberme dado su lista de las mejores 5 citas. Así que, ¡gracias, Ty! Bueno, a continuación te dejaremos con algunas ideas frescas para citas. Nada elegante, pero a lo mejor un poco más significativas que una costosa cena en un restaurante. Aquí van.

LAS 5 MEJORES IDEAS PARA CITAS DE ACUEDO A TYLER

1. Empezando en el número uno de nuestra lista se encuentra la cita de “Cena en el tejado bajo las estrellas”. Aunque esto pueda parecer un cliché que está presente en todas las comedias románticas desde siempre, funciona. Tienes la opción de cocinar la cena por tu cuenta o, si no confías en tus habilidades como chef, comprar comida en tu restaurante favorito. Aunque esta es una gran idea, puede no ser lo mejor durante el invierno, así que tenla a la mano para cuando llegue el verano y puedas disfrutar de un hermoso clima, y una aún más hermosa compañía.

Nota de Tyler: Puedes sustituir el tejado por la parte trasera de una camioneta o la cajuela de un carro.

2. En el segundo lugar de nuestra lista, tenemos paseos en bicicleta o caminatas a través de un vecindario encantador o un parque. Esta es otra cita para el verano. Nadie está tratando de andar en bicicleta en un clima de 20ºF. Esta me gusta porque no tienen que hablar tanto; a veces es bueno disfrutar de la compañía mutua. Pero cuando tienes ganas de pasar tiempo al aire libre, pasear caminando es una manera agradable de pasar tiempo a solas con tu pareja.

Nota de Tyler: Trae algo de comer. La comida siempre hace las cosas mejor, especialmente las citas.

3. En el puesto número tres, y mi favorita personal, tenemos una cena entre camiones de comida. Gracias al internet, no es difícil saber dónde se reúnen los mejores camiones de comida. Búscalo, y vayan a cenar allí una noche. Nada le gana a una cena que consista de comida de 5 lugares distintos. Además, esto resuelve la situación en la que tú quieres tacos y tu pareja tiene antojo de comer una hamburguesa. Ambos pueden comer lo que quieren, e incluso más. Y cuando estén listos y toda la comida haya desaparecido, saca tu teléfono y déjale una reseña en yelp a tus camiones favoritos. Deja que salga tu comelón interno.

Nota de Tyler: Lleva tu propio vino.

4. El número 4 en la lista es una sentimental búsqueda del tesoro. ¿A quién no le gusta una buena búsqueda del tesoro? Pueden ser bastante complicadas de preparar; pensar en las pistas es más fácil decirlo que hacerlo. Pero si usas pistas especiales que logren motivar a que tu amada pareja visite ubicaciones en los alrededores que tengan un lindo significado para ustedes dos, lograrás que la noche sea mucho más memorable. Llévalos a pasear por el camino de los recuerdos; detenerse y rememorar esos lindos momentos puede ser algo encantador. Además, les permite visitar todos sus lugares favoritos, ¿y qué puede ser mejor que eso?

5. Cocinar juntos toma el puesto número 5 de nuestra lista. Y por cocinar no me refiero a cocinar aquello que típicamente preparas, como un Martes de Tacos. Piensa en un platillo de un restaurante que les encante a ambos y traten de recrearlo. Lo más seguro es que el resultado sea terrible, pero valdrá la pena siempre que se diviertan haciéndolo. ¿Qué es lo peor que puede pasar? ¿Hacer un platillo terrible y reírte durante todo el proceso junto a alguien a quien amas?

Estas citas pretenden maximizar el tiempo que pasan juntos mientras que también dejan espacio para disfrutar de la compañía mutua. Pero ¿qué bien trae compartir juntos si tienen que vaciar el banco para hacerlo? La mayoría de las citas en la lista son de gasto mínimo, a excepción de las bicicletas; todo lo que hace falta es reflexión y un poco de planificación. Así que empieza a planificar, y ten una maravillosa cita. Y si no la tienes, entonces culpo a Tyler; después de todo, esta es su lista.

Una noche de verano

Una noche de verano

Por
Damaris Bran

¡Era verano en Chicago! Era un jueves por la noche, en los años 80, el cielo estaba despejado, las estrellas habían salido, era la noche perfecta para salir en una cita con el esposo. Espera, ¿una cita un jueves por la noche? ¡Sí, por qué no! ¿Quién dijo que hay un día o un momento específico para salir con el amor de tu vida? Mi esposo, Mark y yo hemos estado casados por 20 años. Tenemos dos hijos adolescentes, largos días de trabajo y compromisos. Las semanas pasan por nuestros dedos como el agua y el jabón pasan por las manos cuando se lavan. Nos amamos y valoramos mutuamente, pero no es raro que hablemos rápidamente por las mañanas mientras salimos corriendo por la puerta para el trabajo y estamos demasiado cansados para entablar largas conversaciones por las tardes. Nos gusta ser muy intencionales cuando se trata de pasar tiempo de calidad entre nosotros. Por eso, cuando mi esposo me llamó el jueves por la noche mientras conducía de regreso del trabajo y me pidió que lo acompañara al Millennial Park en el centro de Chicago a un concierto al aire libre, ¡no dudé en decir SÍ!

En un estudio realizado por Happify Daily sobre The Science Behind a Happy Relationship, descubrieron que las parejas felices tienen cinco interacciones positivas por cada negativa. Las parejas que se divorcian tienen 0.8 encuentros felices por cada interacción negativa. También descubrieron que el factor determinante en si las parejas se sienten satisfechas con el sexo, el romance y la pasión en su matrimonio es en un 70% la calidad de la amistad entre ellos. Igualmente importante, las parejas que comparten nuevas experiencias informaron que se sienten más amorosas y se apoyan mutuamente y están más satisfechas con sus matrimonios. Déjame parar un momento y hablar sobre «compartir experiencias». ¿Qué significa eso? ¿Tenemos que encontrar la Ciudad Perdida de Atlantis para poder compartir una nueva experiencia? ¡De ninguna manera José! Tampoco tienes que ir al otro lado del mundo. Quién dice que necesita gastar mucho dinero para pasar un buen rato con su cónyuge. A continuación, quiero darle algunos consejos que pueden serle útiles al planificar una cita.

Tienes opciones

Ese jueves por la noche, cuando mi esposo y yo salimos para nuestra cita de fines del verano, pensamos en maneras de ahorrar dinero. Por ejemplo, ir al centro de Chicago puede ser muy costoso, especialmente, en áreas populares como “Millennial Park”. El estacionamiento en este sitio cuesta $26 por dos horas. Optamos por utilizar “Spot Hero”, una aplicación que encuentra los lugares de estacionamiento más baratos en áreas de estacionamiento costosas cerca de su destino deseado. Solo pagamos $10 para estacionar el tiempo que quisiéramos, ¡buen trato! Además, fuimos al concierto de Wilfrido Vargas; él es un músico ícono de República Dominicana cuyos espectáculos van desde $75 a $300 por persona. Mi esposo tuvo que descubrir que la ciudad de Chicago patrocinaba su concierto, gratis para el público esa noche, terminamos pagando $0 y nos divertimos muchísimo. Sin embargo, la cena en el centro a altas horas de la noche también es muy costosa. Por experiencia personal, puedo decirle que un buen lugar para que dos cenen le costará entre $120 y hasta $200. Salimos del centro y fuimos a «Picante», un excelente restaurante de primos peruanos en el área metropolitana de Chicago. Este restaurante sirve el mejor ceviche peruano y carne asada y también le permiten traer su vino. Solo gastamos $75 en nuestra cena romántica y deliciosa. ¿Se podría preguntar el amor en el aire toda la noche? ¡Usted apuesta! Sí busca opciones y hace su tarea, puede disfrutar de las mejores noches de citas de su vida sin romper la billetera.

Piensa fuera de la caja

Las noches de cita son ideales, pero si usted es un madrugador y las noches están sagradamente separadas para dormir, piense fuera de la caja. ¿Qué tal caminar en el parque después de la cena mientras se toman de la mano? Si eres un «amante de las citas de películas», ¡tengo buenas noticias para ti! Muchos cines tienen ofertas de películas de $5 durante todo el día”. Como dije antes, haga su tarea y descubra qué cines tienen esas ofertas en su vecindario. Cocinar juntos en casa también es otra experiencia divertida. Te quedas en el presupuesto. Puedes comer tus comidas favoritas tanto como quieras, bailar y escuchar tu música favorita; lo más importante, no tiene que compartir su espacio para sentarse con extraños. Admítelo, cocinar juntos es muy sexy. Otra gran idea es ir con tu amor a una reserva forestal, traer luces de batería, una lista de tus canciones favoritas, una hamaca, una manta y un poco de vino. Colgué la hamaca a un par de árboles y disfrutamos de una tarde juntos. No te preocupes, mientras no quemes el bosque, nadie te molestará. Sé creativo, atrévete a intentarlo, no tengas miedo, al hacerlo, siempre mantendrás encendida la llama de tu matrimonio.

Ser intencional

Si este blog ha tocado tu corazón y quieres revivir la chispa de citas con tu pareja, sé intencional al respecto. Mi consejo para usted en el horario. Revise el calendario y el tiempo de bloqueo al menos dos veces al mes y comprométase a hacerlo realidad. Programar sus fechas también le permite planificar cuidadosamente y mantenerse dentro del presupuesto. En conclusión, y lo más importante, sea intencional en cultivar interacciones positivas todos los días. Haz un cumplido, muestra tu aprecio por algo grande o pequeño, revive un recuerdo divertido, haz algo bueno por tu amor. Por último, pero no menos importante, recuerda compartir una risa, te costará $0 y te garantiza un romance duradero. La vida es hermosa y corta, mis amigos, asegúrate de vivirla de la mejor manera posible con la persona más importante de tu vida, tu cónyuge.

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Cuentos del crisol

Cuentos del crisol

Por
Ashley, Kristina y Erin

Cultivo Híbrido
Por: Ashley Reed-Simpson

Mi papá creció en Nueva Jersey. Mi mamá creció en la República Dominicana. Ambos se mudaron a Florida cuando eran adolescentes, se conocieron, se casaron y tuvieron tres hijos. Al igual que muchos otros niños en el crisol del sur de Florida, crecí en una «cultura híbrida», que combinaba elementos de la educación de mi padre con la de mi madre. ¿Cómo era esta cultura entrelazada a diario? Estaba comiendo un tazón tibio de sancocho con aguacate en rodajas después de la iglesia un domingo por la tarde mientras veía el partido de fútbol con mi papá. Estaba aprendiendo a cocinar arroz en una sartén. (y no comprar una olla arrocera hasta que me mudé y me di cuenta de que solo podía cocinar arroz en la «olla de arroz» de mi familia, de hace décadas) (¡Cualquier otra olla provocaría arroz quemado!). Vestirse bien para ir a algún lugar al que asistimos «en familia»: vestirse casualmente era para el hogar y el ejercicio, nada más.

¿Cómo me influyó esta educación hoy? Aunque no hablo español con fluidez, soy lo suficientemente competente para ayudar cuando veo que un hablante nativo de español tiene dificultades para comunicarse con un empleado de ventas. Athleisure es un estilo de ropa que reservo para cuando estoy en casa o haciendo ejercicio. Prefiero ser «conservadora» cuando voy a otro lado. Un buen ejemplo es la molestia que siento por aquellos que van al teatro con sudaderas y jeans. ¡Pon un poco de esfuerzo! Además, mi casa no está «realmente limpia» hasta que todas las superficies se hayan limpiado y los pisos huelan a Pine-Sol. ¡Desarmado no significa ¡limpio!

A medida que crecí, conocí a más personas como yo, de orígenes culturales mixtos que comparten la extraña situación de no pertenecer completamente a ninguna de las culturas que nos criaron. Podemos cocinar la comida étnica de nuestros padres, pero no somos competentes en el idioma. Crecimos asimilados a la cultura estadounidense, pero con una fuerte influencia de la cultura «madre» de uno de los padres. Algunas de las cosas que vemos en nuestros compañeros, «todos estadounidenses», nos dejan con la boca abierta (es decir, hablar con los padres sin recibir un cantazo rápido con una chancleta). No me malinterpretes; estoy orgullosa de mi educación y de los valores que vinieron con ella. Siento que a los que crecimos en un «hogar híbrido» se nos muestra una visión del mundo diferente a la de los hogares homogéneos. Y a su vez, nos hace más empáticos y de mente abierta.

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¿Hablas español?
Por: Kristina Reed

«¿Hablas español?»
a. Sí
b. No
c. Es complicado

En la superficie, esta es una simple pregunta de sí o no que debería requerir poco pensamiento para responder. Sin embargo, durante la mayor parte de mi vida, mi respuesta ha estado lejos de ser simple. Quiero disculparme con esas pobres almas que intentaban hacer una pequeña charla cuando me lo pidieron, solo para soportar una presentación, inevitablemente larga, de mi historia familiar y mi educación.

Verá, hace unas décadas, mi madre dominicana y mi padre estadounidense tuvieron tres hijos, étnicamente ambiguos, y nos criaron en la intersección de dos culturas. Esta fusión de culturas significa que asocio los macarrones con queso y los plátanos maduros con mi infancia. Escuché historias sobre el servicio militar de mi abuelo estadounidense, así como historias de familiares que desaparecieron, sospechosamente, durante la dictadura de Trujillo en la República Dominicana. Me acerqué a Buddy Holly con mi papá y le di el cinturón a José José con mi mamá. Cuando es hora de salir de casa para un evento, mi papá está listo para ir al menos 30 minutos antes, mi madre sigue lo que nos gusta llamar «tiempo latino», lo que, cuando se traduce, significa llegar un poco más tarde que a la hora indicada. Ciertamente heredé el concepto de tiempo de mi madre. ¡Papá lo siento!

Al crecer, mis hermanos y yo éramos expertos en spanglish. Nos referíamos a las sandalias como chancletas, los chismes como chisme y a nuestras tías como tías. Por supuesto, podríamos nombrar cualquier plato dominicano que se nos ponga delante. ¿Hablarnos en español? Por lo general entendimos. ¿Esperaban que respondiéramos en español? Hmmm, eso dependía del día. ¿Esperaban que respondiéramos en español, gramaticalmente correcto, seguro y sin acento? No se puede hacer. Si bien, finalmente, llegué a un nivel conversacional de fluidez, me llevó AÑOS practicar y, sobre todo, luchar contra la profunda inseguridad de parecer tonta. Todo este esfuerzo abrió las puertas a amistades, que de otra manera, hubieran sido imposibles, e incluso, historias sobre mi familia que nunca había conocido. Dicho esto, no me siento «más dominicana» o incluso «más latina». Nunca sentí que estaba afuera mirando hacia adentro. Fui criada por la familia más increíble que siempre te hizo sentir amada e incluida (incluso después de regañarte en español desde la otra habitación). Fui el beneficiario de «lo mejor de ambos mundos», por así decirlo. Observé a mis padres navegar sus diferencias y aprendí el valor del compromiso desde una edad temprana. Vi lo importante que es ser intencional y siempre resolver el conflicto antes de la puesta del sol. Lo más importante es que aprendí que cuando alguien te ama como mi familia se ama, no importa qué idioma usen para expresarlo.
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Café y familia
Por Erin Fleming

Todos los que me conocen saben cuánto amo mi café. Y no solo en una forma de «Necesito mantenerme despierta y vivo». Me encanta el aroma que envía a través de un espacio habitable y cómo atrae a las personas a una habitación. Es el comienzo de muchas de mis amistades, ya que es fácil decir: «Oye, ¿quieres salir a tomar un café alguna vez?» O «¿quieres venir a mi casa? Puedo preparar una taza de café y podemos terminar nuestra conversación”. Pero como una comida casera con la receta de tu madre o estar con tus padres después de mudarte, me lleva de vuelta a mi infancia.

Mi papá es estadounidense y creció en Carolina del Norte. Mi madre es dominicana y se mudó a los Estados Unidos cuando tenía 15 años con sus padres y cinco hermanas. Ella y tres de sus hermanas vivían solo unas pocas casas separadas. Entonces, diría que escuché mucho español mientras crecía. Nunca aprendí a hablarlo, pero me resulta gracioso que cuando estoy en una habitación llena de hispanohablantes, me siento como en casa. Aprendí suficiente vocabulario para entenderlo, pero no me pidas que traduzca. Si cierro los ojos y recuerdo mi infancia, puedo recordar, muy claramente, a mi madre y a todas sus hermanas en una habitación, riendo tanto con todas las voces agudas, reiterando lo que sea divertido de diferentes maneras cada vez más fuerte haciendo que la broma fuera más divertida. La alegría era tan contagiosa que no podías evitar reírte. Mis primos y yo no teníamos idea de qué se reían porque todo estaba en español. Pero aún así llenaba la habitación de alegría y ese es un recuerdo que nunca olvidaré.

Pero junto con todas las risas en el aire estaba ese aroma a café. No todos en mi familia toman café. Pero la mayoría de ellos sí y mi abuela también. Comencé a beberlo regularmente cuando estaba en la escuela secundaria, y generalmente, sería el que lo hacía cuando venía mi Abuela. Por alguna razón, amaba la forma en que lo hacía a pesar de que su café es el mejor. Cuando tenía alrededor de cinco años, recuerdo que mi Abuela me sirvió una pequeña taza de café con azúcar. (La culpo por mi «adicción» hoy.) Pero mi Abuelo, quien falleció hace seis años, siempre se aseguraba de tener una rebanada fresca de pan y mantequilla para mojar. Lo recuerdo sonriéndome dulcemente y diciendo: «Cafe con Paaaannn». Destacando la parte «con pan», guiñando un ojo y luego alejándose para seguir viendo su partido de béisbol.

Siempre recordaré lo emocionada que estuve los pocos días que me recogió de la escuela primaria. Y aunque uno podría pensar que sería un viaje en automóvil incómodo a casa, se las arregló para hacerme reír y reunir las pocas palabras en inglés que sabía que tenían pequeñas conversaciones conmigo. Entonces, aunque no hablábamos el mismo idioma, sabía que él me amaba y que también apreciaba los momentos conmigo.

Entonces, para mí, crecer con un padre estadounidense y una madre dominicana fue una bendición. Me enseñó que podrías ser de un país diferente, tener tonos de piel de diferentes colores, tener una cultura diferente y aún amar a las personas que te rodean con todo tu corazón, crecer y aprender de todos y tener una habitación llena de risas y amor. Por eso no importa el idioma que hables. Entonces, incluso después de ponerle azúcar y crema, y si los frijoles provienen de diferentes lugares del mundo, e incluso si provienen de una prensa francesa o una Moka Pot, al final del día, todavía es café. Para muchas personas, trae consuelo y un poco de felicidad al día. Para mí, también me recuerda a mi infancia. Y lo apreciaré para siempre.