Paga tus tarjetas de crédito y obtén libertad financiera

Paga tus tarjetas de crédito y obtén libertad financiera

por
brightpeak financial

¿Quieres pagar tus tarjetas de crédito? Aprende estos seis pasos que te permitirán obtener libertad financiera.

Puede que haya iniciado de manera inocente: comprar un poco a crédito aquí, cargar otra compra allá – y de repente te encuentras en un bache de deudas de tarjetas de crédito.  Lo que parecía una deuda pequeña y manejable se ha convertido en tremendo aprieto financiero.  Si te sientes atrapado en deudas de tarjetas de crédito, no estás solo. De hecho, los ciudadanos estadounidenses deben un total de $747 billones en tarjetas de crédito según un informe de la Reserva Federal.

Afortunadamente, existe una salida. Aquí está un plan para liquidar la deuda de tarjetas de crédito para principiantes.

¿Te gustaría tener dinero extra para pagar tu deuda?

Paso 1: Conoce tu deuda

La negación es un factor poderoso cuando de deudas se trata, pero para poder salir de deudas, es necesario enfrentar cifras y números, por muy malos que parezcan. Revisa todas tus cuentas y súmalas para saber tu deuda total. Escribe el balance final en un papel y guárdalo en tu cartera. Pégalo en el espejo de tu baño. Enfrentar tu realidad puede ser duro, pero necesitas ver números para crear un plan.

Paso 2: Revisa tus tasas de interés

El interés es lo que hace que pagar una deuda se convierta en un dolor de cabeza. Es la cuota extra que te cobran por la conveniencia de tomar dinero prestado. Las tasas de interés pueden variar, así que escribe las tasas de interés al lado del balance total de cada préstamo. Te servirá de mucho en el siguiente paso.

Paso 3: Elige un plan de pagos

Después de sumar tu balance total y de conocer las tasas de interés de tus tarjetas de crédito, es tiempo de elegir un plan de pagos. Existen dos métodos comprobados que pueden ayudarte.

El método de la avalancha se enfoca en pagar las deudas de mayores tasas de interés primero. Durante este tiempo, pagas el mínimo en las otras tarjetas de crédito. Esta estrategia te ahorra dinero en intereses, pero puede tomarte más tiempo pagar el balance total.

El método de la bola de nieve paga las deudas de tarjetas de los balances más pequeños, al tiempo que pagas lo mínimo en las demás. Este método es efectivo pues te ofrece la oportunidad de liquidar deudas rápido y te da dosis de motivación al principio. Lo malo es que podrías pagar más en intereses.

Paso 4: Calcula cuánto, en realidad, puedes designar para pagar tus deudas

El pago mínimo en tu tarjeta de crédito puede ser una trampa. Después de todo, es solo el mínimo, lo que hace que sea más difícil salir de la deuda. Si tu interés en salir de deudas de tarjetas de crédito es serio, dale un vistazo a tus ingresos y gastos para ver si existe espacio para reducir algo. Por ejemplo, considera reducir las cosas que “quieres” de tu presupuesto como salir a almorzar o a citas caras. Si priorizas pagar tu deuda de tarjetas de crédito por encima de todo lo demás, ¿cuanto puedes designar para la deuda siendo realista? Quieres crear un plan que te ayude a salid de la deuda lo más pronto posible, al tiempo que manejes bien tus gastos del día a día.

Paso 5: Gana más dinero

Reducir costos es una excelente estrategia inicial, pero para acelerar tu progreso, también querrás enfocarte en ganar más dinero. Esto te permitirá obtener la libertad financiera más rápido. Considera adquirir un trabajo por las tardes o los fines de semana. Con la economía compartida, existen varias maneras de ganar más dinero de manera rápida. Avisa a tus amigos y familiares que estás dispuesto a ayudar y que estás en busca de trabajo extra. Pide un aumento en tu trabajo. Ajusta tus impuestos retenidos si usualmente recibes un reembolso de impuestos. Existen muchas maneras de ganar más dinero – la clave es comenzar.

Paso 6: Guarda las tarjetas de crédito

La solución a tu problema no es lo que creo el problema. En otras palabras, no querrás usar tarjetas de crédito durante el tiempo que quieres pagar tu deuda de tarjetas de crédito.  Es muy fácil regresar a los malos hábitos en lugar de enfocarse en pagar los balances. Guarda las tarjetas de crédito y mejor usa efectivo y tu tarjeta de débito. Esto te ayudará a gastar solo lo que tienes y a desintoxicarte del crédito.

Tu puedes lograrlo

Utiliza los seis pasos, tu puedes lograr eliminar tu deuda en tarjetas de crédito. No es tarea fácil, además de tener sube y bajas, pero es totalmente factible. Una vez te libres de las deudas, tu dinero será todo tuyo y tu arduo trabajo habrá valido la pena. ¿Listo para comenzar? Baja nuestra Illuminate app para que comiences a darle duro a tu presupuesto y a pagar tu deuda.

Este artículo es originalmente de brightpeak financial, una organización que ayuda a parejas y familias en un mejor manejo de sus finanzas.  

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Un Presupuesto basado en Valores cambió nuestra Relación

Un Presupuesto basado en Valores cambió nuestra Relación

por
Diana Kerr de brightpeak financial

¿Tienes dificultad para llegar a un acuerdo con tu pareja sobre sus prioridades financieras o de implemente estar en la misma página? Para algunas parejas, un presupuesto basado en valores puede ser la respuesta. Aquí te presentamos la historia de Brian y Nicole.

Brian y Nicole Crangle, ambos de 29 años, tienen grandes metas para sus finanzas. Juntos, esta pareja de Orlando se ha enfocado en seguir un presupuesto basado en valores que les ayude a lograr esas metas. Hacer un presupuesto basado en valores es la idea de que la manera en que gastas tu dinero es un reflejo de tus valores. Esos valores incluyen empezar una familia, viajar, dar el diezmo, liquidar deudas – hay un sinfín de valores en los que se pueden enfocar. En lugar de, digamos, depender solo del consejo de un consejero financiero, la meta es que las parejas que tienen un presupuesto basado en valores asesoren cuales valores son importantes para ellos, y entonces crear su presupuesto de acuerdo a ellos.

En los primeros años

Brian y Nicole actualmente trabajan en hacer crecer su negocio Victory Development, un programa de desarrollo de liderazgo y mentoría. Brian también trabaja en la oficina de admisión de una escuela de aviación, mientras que Nicole trabaja en arrendamiento para una comunidad de apartamentos

Se casaron en el 2013, y establecieron hábitos financieros sin pensarlo.  Eran dueños de su casa y gastaban dinero en cosas como servicio de tintorería a domicilio. Nicole tenía la deuda de un préstamo estudiantil, pero lograban cubrir sus gastos mensuales y no se preocupaban por pagarlo más rápido.

Algunos años luego en su matrimonio, unos amigos los introdujeron al presupuesto basado en valores. Brian y Nicole admiraban la vida intencional que sus amigos habían construido y decidieron probar hacer los mismo. La pareja comenzó por identificar sus valores y sus metas: Dejar sus trabajos para dedicarse de lleno a su negocio, tener una familia, hacer un impacto, e ir tras la libertad financiera y de tiempo.

Los cambios que hicieron

Con sus valores en mente, los Crangles decidieron gastar mucho menos en muchas áreas y gastar más en pocas áreas estratégicas.

Brian canceló su servicio de tintorería, y Nicole cambió sus visitas caras al salón de belleza por cortes de $20 y manicuras en casa con esmalte de $2. Ahora, Nicole pide ropa para su cumpleaños y evita el centro comercial a menos que necesite algo específico.

No siempre es lo más cómodo o conveniente, dicen. Pero ahora, pueden designar más dinero para dar, ahorrar, liquidar deudas, y gastos que valoran.

Para ellos son importantes las oportunidades de crecimiento personal y de su negocio. Por ejemplo, recientemente asistieron a una conferencia de liderazgo, optando por gastarse parte del dinero que era para la compra de comida, a ese viaje. Nicole también está invirtiendo en un entrenador personal porque valora su salud.

El presupuesto de la pareja cambia al tiempo que su vida cambia. Llevan una cuenta de sus compras y dialogan sobre el presupuesto dos veces por semana para ver cómo van y si es necesario hacer ajustes.

Su relación cambió

Brian y Nicole se sienten muy contentos con su presupuesto basado en valores porque dicen que les ha cambiado casi cada aspecto de su vida.

Dicen que ahora se emocionan cuando se trata de dinero y discuten menos porque están de acuerdo en la manera en que priorizan sus gastos. Han aprendido a trabajar en equipo, a comunicarse mejor, y a navegar conversaciones difíciles sobre cómo lograr metas de corto y largo plazo.

Y, Nicole va a dejar su trabajo de tiempo completo muy pronto para enfocarse de lleno en su negocio, gracias a su presupuesto.

Comienza la conversación sobre valores en tu matrimonio hoy mismo. Para obtener ayuda, ve los recursos TogetherTM, de la plataforma diseñada solo para parejas de brightpeak.

Este artículo es originalmente de brightpeak financial, una organización que ayuda a parejas y familias en un mejor manejo de sus finanzas.  Puede leer el artículo original  aquí.

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Somos Imperfectos

Somos Imperfectos

por
Eva Fleming

Todos hemos hecho algo en nuestras vidas de lo que nos hemos arrepentido. Comenzando con algo tan inofensivo como comer demasiado flan al final de la fiesta o gastar más dinero de lo planeado en un viaje al extranjero; hasta acciones más severas como  herir a alguien, ya sea por un chisme o una acción deliberada.  Está en nuestra naturaleza la imperfección.  Por eso es que decimos “lo siento” tantas veces al día.

Habiendo estado casada por 25 años puedo testificar que casi no pasa una semana en la que uno de los dos no haya ofendido o herido al otro aunque sea involuntariamente. Esto es porque las luchas más intensas ocurren en la relación más intensa de todas, el matrimonio.

Cuando vamos a perdonar a alguien debemos tener nuestra propia imperfección en cuenta y saber que “errar es de humano”. Pero no queremos ser un saco de boxeo para las personas desconsideradas, por lo que las recomendaciones de la Doctora Alicia La Hoz para los que buscan dar a alguien una oportunidad son apropiadas. Ella sugiere que te hagas las siguientes tres preguntas para ver si vale la pena dar una segunda oportunidad a alguien o no:

  1. ¿Reconoce la persona lo que ha hecho mal y asume responsabilidad propia por lo ocurrido?
  2. ¿Demuestra, consistentemente, un cambio tangible en su carácter y conducta?
  3. ¿Respeta los límites establecidos de las personas que lastimó?

Si puedes responder positivamente a estas preguntas, entonces, es razonable dar la oportunidad a la persona que la busca si realmente lo deseas.

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Desarrolla Hábitos Ganadores

Desarrolla Hábitos Ganadores

por
Dra. Alicia La Hoz

Esta es la segunda parte del segundo blog de la serie de resoluciones, “¿Cómo te Convences para hacer un Cambio?” que puedes leer aquí. Una vez hayas decidido que quieres cambiar y te comprometerte a metas medibles, el siguiente paso es desarrollar hábitos ganadores ¡que te lleven a tu meta final!

Desarrolla hábitos que funcionen para ti:

Una vez hayas definido metas específicas, crea hábitos que se ajusten a tu rutina. Si planeas ir al gimnasio en la mañana tres veces por semana, establece una rutina que te asegure gran éxito por la mañana. (por ejemplo: ponte tu ropa de ejercicio en cuanto despiertes, programa tu alarma, prepara y ten listo tu desayuno.) Si tu meta es pasar 10 minutos dialogando con tu pareja, entonces averigua en que momento del día será, y crea un ritual que ayude a facilitar ese tiempo. Prepárate un te o una taza de café y toma una libreta donde tu cónyuge y tu puedan anotar historias que quieran compartir o recordar. Una vez hayas establecido rutinas, y hayan probado tal rutina por varios meses, la actividad y la mentalidad comenzarán a ser parte de ustedes.

¿Recuerdan la historia del cafecito de las 3pm que les conté en el primer blog de esta serie? Una vez estableces un hábito, ya no tienes que decidir ser agradecido cada mañana, hacer ejercicio o comer más saludable. Una vez te acostumbras al nuevo patrón, tu cerebro comenzará a esperar la rutina. De la misma manera en que yo anticipaba mi café, así te encontraras tu anticipando comerte esa manzana saludable durante el descanso en tu trabajo, esperarás los abrazos que recibes y das a tus seres queridos antes de salir de casa. Y así como parece ser que automáticamente te lavas los dientes o conduces hacia tu trabajo sin pensarlo, así tus buenos hábitos reemplazarán a los malos y estos se convertirán en parte fundamental de tu persona.

Celebra los pequeños logros:

El éxito es la suma de pequeños logros. Celebra diario que estás logrando la meta al momento de hacer tus actividades. También puedes crear actividades que refuercen y te motiven a seguir el curso cuando combinas una actividad con otra placentera. Por ejemplo, si tu meta es ejercitarte en una maquina elíptica por 30 minutos/ 3 días a la semana después del trabajo, entonces baja tu show favorito solo durante este tiempo. O si te encanta el café, asegúrate de tener listo tu café cuando vayas a disfrutar de tus 10 minutos con tu cónyuge libres de distracciones. Si tu meta es jugar con tus hijos 15 minutos al día, encuentra la actividad que ambos disfruten hacer. Trabajar para lograr esa meta será menos difícil y encontraras placer en el proceso.

Escribe tus metas y tus logros. Escribe en un diario tu progreso y haz notas mentales de los cambios emocionales y/o físicos que vayas experimentando. Al saborear los pequeños logros positivos que se van llevando a cabo, te sentirás más motivado a seguir tu curso.

Tu puedes ser el impulsor o el obstáculo más grande en tu camino hacia el éxito. Convéncete de hacer un cambio, y habrás ganado la mitad de la batalla.

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Papá Pródigo, Hijo Perdonador

Papá Pródigo, Hijo Perdonador

por
Eduardo Morales

Mi corazón estaba palpitando. Me comencé a calentar por dentro. Esto es lo que sientes cuando sabes que el Espíritu Santo está actuando contigo, respondiéndote en ese momento específico.

“Marca pasos, ¿quién aquí necesita marcar pasos?”, el pastor retaba a todos los hombres para que pasaran al frente del altar (escenario).

Era una forma sencilla de ahogar el sonido de mi corazón. ¿Por qué tengo que hacer esto ahora Dios? ¿En este momento? ¿Delante de tantos hombres? ¡Esto me va a hacer quedar como un débil! Dios yo puedo hablar con mi padre cuando lleguemos a casa, ¡¡¡¿por qué lo tengo que hacer aquí?!!! Esto era algo que yo hablaba en mi cabeza. En aquel momento difícil un hombre fue al altar y aceptó el reto y marcó su paso.

Seis años antes yo había perdido todo, alusinaba, odiaba, tenia miedo y estaba roto. Mi padre se había ido sin mi madre, hermano y sin mí. Afortunadamente, para mí yo estaba listo para salir adelante en el colegio. Era mi forma de escapar. No podía estar en la casa, no sabía lo que iba a pasar y no sabía qué ocurriría con esta separación de mi famlia. Solo sabía una cosa, había perdido todo el respeto por mi padre. Lo trabajador, estricto, “haría todo lo que tuviera que hacer para ayudar y proveer a mi familia de lo que tuviera necesidad”, no deseaba hacer nada con él. ¿Por qué mi padre? ¿Por qué regresaste? ¿Por qué viniste aquí? Yo no deseaba realmente hacer mucho en aquel momento, pero mi respuesta fue ignorar y echar a un lado todo, y tratar de hacer lo mejor de mí para olvidar.

Yo sabía que necesitaba tomar la decisión de marcar mis pasos y perdonar a mi papá. Todos estos años yo los tenía debajo de la alfombra. Yo necesitaba escoger y ponerlos detrás de mí, para que nuestra relación fuera enmendada, sanada, restaurada. Comencé a caminar hacia adelante, gentilmente todos los hombres de la audiencia pasaron cerca del altar. No deseaba pasar, tenía que pasar.

“Allá ¿nadie más tiene necesidad de marcar pasos hoy?” dijo el pastor nuevamente.

Me puse en pie y finalmente caminé. “¿Y qué paso quieres marcar hoy?” él dijo.

En una voz muy temblorosa dije, “tengo que compartir algo con mi padre. Necesito perdonarlo”.

Se volvió a contemplar el mar de hombres que tenía al frente, el pastor dijo, “dónde él se encuentra, tráiganlo al altar…”

El no estaba en el salón. “¡En serio! Ahora voy a quedar como un tonto, ya se lo dije a Dios en mi cabeza. Ellos, literalmente, fueron a buscarlo hasta encontrarlo y yo esperando en el altar hasta que alguien, finalmente, lo encontró. Yo sabía que pude haber esperado hasta que llegara a la casa”, yo decía en mi interior.

Yo deseaba que mi padre no estuviera cerca. Busqué refugio en mis logros, mi cita con una relación a la vez, algo de drogas, alcohol y juegos. Cuando él decidió estar ausente por un tiempo en mi vida, no cambió el rol de que él era mi padre y yo su hijo. No deseaba continuar el camino de mi vida tratando esta figura fuera de mi vida. Yo deseaba esa relación. Yo necesitaba esa relación. Algunas temporadas en mi vida fueron activadas prematuramente. El rey dejó la casa, pero el príncipe tomó la posicion, una posición para la que no estaba preparado.

“¡Nosotros lo encontramos!” Alguien gritó en la parte de atrás. El caminó hasta el altar con un sentido de urgencia.

“Su hijo tiene algo que desea compartir con usted…” el pastor me dio el micrófono.

“Papá, solo quiero decirte que te amo demasiado… (mis ojos se pusieron llorosos)… Yo te pedí que vinieras aquí porque tengo que marcar este paso. Necesito perdonarte por todo lo que ha pasado en nuestro pasado. No deseo seguir siendo tu enemigo ni mantenerte en la posición de culpable por más tiempo. He decidido hoy, papá, poner estos últimos seis años detrás de mí.” En este momento sollocé. Mi padre se agarró de mí y compartimos este momento, nos unimos en un gran abrazo que nunca había recibido de él, me sentí libre, me sentí relajado. En ese momento, las ataduras de enojo, de traición y de abandono quedaron atrás. Sentí el poder de la liberación y la libertad del perdón.

Un hombre me hizo el acercamiento y me dijo lo impactante que fue ese momento para ellos. Sentí como si el Señor me hubiera enseñado que ese momento no era exclusivo para mí, sino para todos aquellos hombres que estaban en el salón, para que vieran un acto sincero de perdonar.

Nuestra relación ha cambiado drásticamene hacia lo positivo. Creo que seleccionar perdonar puede ser algo vulnerable y una cosa riesgosa, pero aprender a cómo perdornar y aplicarlo a nuestras relaciones es un acto integral. Perdonar liberta, no perdonar estrangula y entorpece. Necesitamos aprender a perdonar, como El nos ha perdonado.

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¿Cómo te Convences para hacer un Cambio?

¿Cómo te Convences para hacer un Cambio?

por
Dra. Alicia La Hoz

El fuerte aroma de café comenzaba a levantarme el ánimo aun antes de dar el primer sorbo de espresso. En aquel entonces, trabajaba como Directora de Ayuda Financiera mientras completaba mi postgrado en Trinity International University (TIU), y diariamente a las 3pm en punto, mis compañeros con mucha gentileza nos traían una taza de espresso cubano. La experiencia se convirtió en una rutina tan arraigada que la primera memoria que viene a la mente cuando pienso en la universidad es el rico sabor a café. En tardes lentas, mis colegas y yo anticipábamos la llegada del espresso.

A eso de las 2:30 pm, todo el mundo en la oficina comenzaban a experimentar «el gusto del espresso”, sabiendo que solo debíamos esperar un poquito más para recibir aquel deleite de la cafeína al que nos habíamos acostumbrado.

La experiencia de anticipación, el sentimiento de gozo que te de algo aun antes de tenerlo, es algo que investigadores han estudiado sobre el rol del hábito y la rutina. Cuando quieres hacer un cambio, cuando sabes qué quieres cambiar y cuando has tomado la decisión de cambiar, necesitas crear hábitos y rutinas que permitan que ese camino al cambio permanezca.

En este segundo blog de nuestra serie de resoluciones, exploraremos el segundo componente de cambio: Toma de decisión para el cambio.

La Decisión de Cambiar:

La Autoconciencia es como un espejo interior – es un reflejo que revela patrones que crean caos u orden en tu vida. Cuando tienes un problema como ira explosiva, comer en exceso, o compra impulsiva, necesitas identificar las circunstancias y los eventos que precipitan el problema que quieres corregir. Una vez puedas reflexionar sobre lo que motiva tus acciones, necesitas sentir la urgencia y la convicción que te exhorte a hacer los cambios necesarios.

La autoconciencia sin convicción puede llevarte a un estado mental peligroso que consiste en complacencia, autocompasión, y hasta vergüenza. Y estas fuerzas pueden llevarte a un sentido de desesperanza – un enemigo que no permite que ocurra el cambio. Así que, ¿cómo puedes persuadirte de cambiar?

  1. Escribe una lista de razones por las cuales debes cambiar. Escribe los pros y los contras del cambio. Por ejemplo, ¿cuál sería el beneficio de no explotar en ira alrededor de familiares y compañeros de trabajo? Asegúrate de que tus razones sean personales.
  2. ¿Qué puede pasar si no cambias? ¿Qué es lo peor que puede pasar si continúas viviendo de la manera en que vives? ¿Cómo te gustaría ser en unos 5, 10 o 15 años? Crea una imagen en tu mente de la peor y la mejor versión de tu persona.
  3. Recuerda un momento cuando fuiste exitoso. Piensa en aquel esfuerzo que hiciste en el pasado y que te permitió lograr una meta, o hacer algo diferente y piensa en cómo te hizo sentir ese éxito. Visualiza cómo podría ser tu vida si pudieras perdonar a tu cónyuge, si lograras manejar mejor tu ira, si pudieras manejar mejor tus impulsos.
  4. Haz una lista de tus excusas. Escribe todas las razones por las cuales aún no has cambiado, o porqué tus intentos anteriores han fallado. Nombra cada razón y se honesto contigo mismo. ¿Qué te ganas al no cambiar? ¿Qué pierdes?
  5. Encuentra un héroe. ¿Existe alguien que haya vivido una lucha similar y que haya salido victorioso al lograr sus metas? Ve una película o lee un libro sobre esa persona para encontrar inspiración y motivación.
  6. Elige una cosa. Cuando resurgen muchas faltas, es fácil hacer una lista de 100 cosas para cambiar. Elige una a la que le puedas dedicar toda tu energía. Desglosa esa cosa a micro-momentos. Por ejemplo, elije recibir a tu cónyuge con un beso y un abrazo cuando llegue del trabajo, en lugar de reclamarle por mil cosas. Este micro-momento sencillo terminará fortaleciendo su relación. Una meta general como la de “ser más feliz en mi matrimonio” puede ser frustrante por todos los factores involucrados. En su lugar, elije una cosa que quieres lograr y enfócate en esos micro-momentos. Eventualmente, todos los micro-momentos se irán sumando y harán una gran diferencia.
  7. Haz un compromiso. Escribe, “Voy a.…” Comparte tu decisión con alguien de confianza. Cuando compartes un compromiso que has hecho, es más probable que lleves a cabo tu decisión. Es más probable que te mantengas fiel a tu compromiso si tienes un amigo o familiar a quien rendirle cuentas.
  8. Define tu Meta. Ahora que has decidido cambiar, el trabajo comienza. Tienes que definir metas que sean inteligentes, o “SMART” por sus siglas en inglés (específicas, medibles, alcanzables, razonables y en un tiempo programado.) Por ejemplo, “Voy a compartir con mi esposo una razón diaria por la cual me siento agradecida,” o “Voy a comer aperitivos saludables y llenar mi lonchera con opciones saludables para lograr mi meta.” Identifica específicamente lo que quieres hacer diferente – entre menos general sea tu meta, más alcanzable será.

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